GUÍA FÁCIL PARA ELEGIR EL MEJOR SOFÁ Y NO MORIR EN EL INTENTO.

El salón es nuestro lugar preferido de la casa, y el sofá es su estrella. En él pasamos horas descansando, momentos de diversión con amigos, veladas en familia y un sinfín de experiencias. Queremos poder pasar horas en uno, que sea cómodo, que quede bien con la decoración, que dure mucho tiempo… Es una inversión importante y queremos acertar. Pero, ¿cómo elegir el sofá correcto para nuestro salón?

Ya sea por una mudanza o porque queremos hacer cambios en el mobiliario, lo primero que debemos hacer es valorar el lugar en el que lo vamos a poner y la función que realizará. No sirve de nada elegir un sofá simplemente por lo bonito que nos parece si luego no lo vamos a poder usar bien. Pero, como sabemos que elegir el sofá perfecto parece una tarea titánica, vamos a daros unas claves sencillas para escoger el que mejor se adapte a vuestras necesidades y preferencias.

No te pierdas nuestra guía fácil para elegir el mejor sofá y no morir en el intento:

 

1. Tipo

Cada vez hay más opciones para elegir, y aunque eso pueda ser una ventaja, también lo hace más complicado.

Hay quien prefiere un sofá sencillo porque no pasa mucho tiempo en él, y hay quien, después de probar los asientos reclinables ya no puede vivir sin ellos. Sin olvidar los sofás-cama que cuentan con esa práctica doble función para cuando vienen invitados.

Para elegir el mejor tipo de sofá hay que pensar primero en el lugar y la función que va a cumplir. No es lo mismo tenerlo en el salón que en un despacho o en una habitación. Si pasamos mucho tiempo en él necesitaremos algo cómodo, si por el contrario, cumple una función más decorativa, podemos centrarnos más en su estética. También tendremos que tener en cuenta si tenemos niños/as o mascotas en casa. Lo fundamental es encontrar el sofá que vaya acorde con tu estilo de vida.

Por último, no debemos olvidar que sigue siendo un elemento más del conjunto de la sala, y por eso debe ir acorde con la decoración. Si tenemos una decoración minimalista, el sofá debería ser sencillo. Actualmente están muy de moda los sofás de estilo nórdico, de diseño limpio y poco recargado que aporta luminosidad y modernidad.

 

Elígelo con un plus

Puestos a buscar el sofá perfecto, piensa también en todos los usos que puede tener. Hay sofás que cuentan con espacio bajo los asientos, que incorporan mesitas auxiliares o poufs y te ayudarán a ganar espacio.

Otra buena opción son los sofás-cama para contar con camas adicionales. Cada vez cuentan con sistemas de apertura más sencillos y modernos que combinan versatilidad y comodidad. El sistema click-clack es muy recomendable por ocupar poco espacio y ser muy rápido y fácil de usar. 

 

2. Tamaño

Primero, se debe pensar en el espacio disponible y en cuantas personas van a usarlo. Los asientos para dos personas son perfectos si hay poco espacio, pero en un gran salón podría perderse y no conseguir un equilibrio. Por el contrario, en estancias grandes, un sofá de 3 personas o más aporta la presencia necesaria pero puede conseguir que la habitación sea agobiante si no es lo suficientemente espaciosa.

Para asegurarte, toma medidas antes de comprarlo para comprobar que se ajuste al espacio. Nadie quiere tener que sortear obstáculos para poder entrar o salir de la sala de estar.

Como norma general:

  • Para habitaciones con pocos metros, usa piezas ligeras (con menor fondo y patas que les den “aire”) y completa el espacio con sillones o asientos auxiliares.
  • En habitaciones más amplias es mejor elegir sofás en “L” o con rinconeras. El chase longue es una opción cómoda y que proporciona asientos extra.
  • Por último, la altura del respaldo es importante. Para garantizar el máximo confort, debe tener como mínimos de 85 a 90 centímetros. Pero si va a estar delante de una ventana hay que tener cuidado para que no sea demasiado alto y tape la entrada de luz.

 

3. Color

El sofá es el centro de la estancia y toda la decoración girará en torno a él. Por eso, presta la máxima atención al color, es una de las elecciones más importantes. Deberá quedar bien integrado con el resto de los muebles y la decoración.

Dependiendo de tono del sofá, la sensación de la habitación será diferente. Puedes elegir un color vivo para dar un toque rompedor y que llene de vida el salón, siempre que combine con los demás colores del salón. Ten en cuenta que los colores oscuros saturan y los estampados disimulan más el desgaste.

¿No te gusta tener la casa siempre igual? ¿Te gusta estar al día de las últimas tendencias y cambiar las cosas cada año? Si tienes un gusto que cambia como el viento, te conviene escoger un sofá de un color relativamente neutro, del que no te canses tan fácilmente. Cuanto más claro sea el color, más ligero visualmente. Puedes poner color utilizando cojines vistosos o alguna manta que alegre la casa y que son más fáciles de cambiar cuando cambie la estación o quieras algo diferente.

 

4. Material

¿Vas a dar mucho uso al sofá? Entonces es mejor buscar una tapicería duradera. Si te gusta la piel pero tienes mascotas, la anilina de aspecto natural es la mejor contra los arañazos. El cuero, por otra parte, es perfecto para limpiar derrames de líquidos. Pero si buscas variedad de colores, estilos o patrones, la tela es lo mejor. Hay otros materiales que están muy de moda, sobretodo si buscas una estética actual y no te preocupan tanto las manchas, como el terciopelo o la pana.

Busca sofás desenfundables, su mantenimiento es más sencillo y barato, y te permitirán lavar las telas para tenerlas siempre impecables.

 

5. Estructura

La estructura es tan importante como el diseño. Es lo que marcará la diferencia entre un sofá “que dure muchos años” o uno para salir del paso.

La madera maciza es conocida por ser bonita y resistente, pero también hay opciones buenas y más baratas como un contrachapado de alta calidad.

Una buena estructura también ayuda en la comodidad. En muchas ocasiones  puede encantarnos un sofá pero al sentarnos, vemos que no resulta cómodo. No queremos estar incómodos mientras disfrutamos de una película o pasamos el rato con los nuestros, por lo que, siempre que puedas, es mejor probar el sofá antes de elegirlo.

Respecto al relleno de los almohadones, es mejor elegir los de espuma ya que tardan más en deformarse y perder su forma que los de pluma, que tendrás que ahuecar cada vez que se usen.

 

¿Cómo hacer que mi sofá dure más tiempo?

De nada sirve comprar el sofá más bueno o que más nos gusta si luego no lo cuidamos. Tratarlo bien hará que nos acompañe mucho tiempo.

La elección del material del que está hecho el sofá determinará los cuidados que necesitará. No es lo mismo limpiar una tapicería de tela que un sofá de piel o uno de terciopelo.

Como ya hemos mencionado, los sofás desenfundables son muy prácticos ya que se podrán lavar fácilmente sin necesidad de contratar un servicio especial. Esto los hace mucho más económicos y sencillos de mantener que los sofás de cuero o piel.

Valora todas las opciones disponibles y decántate por la que mejor se adapte a tus necesidades. Recuerda que un sofá en una compra importante y tendrás que convivir con él mucho tiempo.

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